El buen humor en el trabajo, interacciones saludables para la empresa


"Con lo cerca que están el cerebro y el corazón y que pocas veces se dirigen la palabra"
                                                                                                                                            Carles Castillo 



Utilizar el juego como instrumento desarrollador y potenciador del talento, es una estrategia que no se suele utilizar en los centros de trabajo de forma habitual.

Si en las organizaciones supieran que el juego deja patentes una serie de cualidades que facilitan de una forma divertida y simpática la consecución de objetivos, tal vez no lo tendríamos olvidado en el baúl de los recuerdos de cuando éramos niños.

En la actualidad se empiezan a tener experiencias lúdicas en las organizaciones, aunque la mayoría se canalizan por medios informáticos y se potencia el juego online, es lo que llamamos “gammificación”. Nosotros, sin embargo, preferimos el juego presencial, el físico, tenemos nuestra forma particular de convertir la diversión en un potenciador del rendimiento. Le llamamos “Castillización”, en homenaje al gran profesional que lo imparte, Carles Castillo

No pretendemos que las organizaciones se conviertan en parques de atracciones ni en un lugares de fiesta continua, ni mucho menos, pero esperamos que después de esta acción formativa y tras las habilidades desarrolladas en ella no se queden solo en un “hemos pasado un buen rato” sino que sirvan para mentalizarse de que se pueden conseguir logros muy serios e importantes con un buen ambiente laboral impregnado de optimismo y buen humor.


Impartido por:



                                                                                                          
                                                                                                                             Carles Castillo Plazas


Pídanos por correo su biografía, ya que no hemos querido quitar ni una coma de lo que es la dilatada trayectoria de una persona que lleva toda la vida practicando el esfuerzo, la honradez y la profesionalidad en el entorno laboral y por supuesto aplicando siempre la sonrisa, el respeto y la empatía con la gente que se cruza en su camino.


Objetivos:
 Relacionarse mejor con todos los que te rodean.
 Ver la transformación “mágica” de la gente cuando se siente escuchada de verdad.
 Aumentar la confianza en las capacidades de uno mismo.
 Comprobar nuestra elevada capacidad creativa si se genera el ambiente adecuado.
 Flexibilizar y adaptarse a las situaciones, evitando ir a ellas con un NO por delante.
 Ser más positivo.
 Valorar y respetar a los demás.
 Aumento de la atención en la planificación de objetivos, desarrollo de directrices, reuniones, exposiciones,…,
 Mejora de la comunicación interna.
 Mejora de la relación con clientes, proveedores y con uno mismo.
 Compactar equipos de trabajo.
 Romper barreras y prejuicios.
 Dar lo mejor de uno mismo y convertirse en mejor persona.
 Ser más generoso con los demás.
 Aprender a dar y no esperar nada a cambio.
 Confiar en compañeros/as.


Programa:
1.- LA ESCUCHA, que es el hilo conductor de toda la sesión, pero no la escucha en “piloto automático” sino la escucha activa, amable y constructiva.
2.- LA AGILIDAD MENTAL, nos damos cuenta de que nuestro cerebro se “acomoda” habitualmente en una zona de confort en la que se encuentra muy a gusto. Desarrollamos estrategias para “ponerlo en forma”.
3.- LA CREATIVIDAD, mediante situaciones totalmente improvisadas hacemos salir a la luz unas capacidades muy superiores a las que desarrollamos normalmente y que si las aprendemos a utilizar nos dan múltiples recursos para actuar ante situaciones imprevistas. Todo es cuestión de crear el ambiente adecuado.
4.-EL TRABAJO EN EQUIPO, Se genera un espíritu de colaboración y de apoyo que hace que se alcancen unos resultados muy satisfactorios en el desempeño del trabajo a realizar.
5.- LA TOLERANCIA, aceptamos que el error también forma parte útil de nuestras vidas y que si se tiene una actitud de empatía y ayuda con quien lo comete, genera una fuerte motivación para mejorar las competencias en las tareas desarrolladas.
6.- LA HUMANIZACIÓN, independientemente del cargo ocupado y de la función desempeñada, somos humanos y necesitamos sociabilizar con los demás, buscando en ellos aceptación, escucha, apoyo y reconocimiento, actitudes todas ellas que refuerzan nuestra autoestima, liderazgo, predisposición al dialogo, capacidad de superación y optimismo. Todas estas actitudes se trabajan durante el curso.
7.-ACTITUD POSITIVA Y SENTIDO DEL HUMOR, Gracias a su desempeño durante toda la jornada, está finaliza con una sensación generalizada de satisfacción, plenitud, amabilidad, optimismo, agradecimiento y buen humor.