Apostando por la sensibilidad en las organizaciones

Son tiempos de robotización, digitalización, relaciones virtuales, superficiales, y todo ello a un ritmo de vida tan acelerado, con tal cantidad de información (en multitud de casos no contrastada e intencionadamente manipulada), que la mente humana ya tiene serias dificultades no solo para seguirlo, sino también para mantener una postura coherente, ética y objetiva. Estamos ante una situación  donde las personas con  alta sensibilidad tienen mucho que aportar para ganar terreno a tanto desajuste emocional.

 En Créetelo creemos que es un buen momento para que la gente sensible, aporte valor y diferenciación en las organizaciones para las que trabajan.

Durante siglos las características de las  personas sensibles han sido consideradas por gran parte de la sociedad como algo de poca utilidad,  como algo que no te preparaba para «las dificultades futuras», y como algo que no servía para educar a las personas, con el propósito de que fueran «fuertes e infranqueables».

Actualmente estamos inmersos en una realidad  tecnológica que va ocupándose, cada vez en mayor medida, de áreas donde se necesita fuerza, rapidez, agilidad operativa administrativa, procesos altamente digitalizados y  uso de grandes datos (big data), a una velocidad inalcanzable para la mente humana. Por lo que  la sensibilidad, algo en lo que «las máquinas» están en un proceso muy primario todavía (pensamos que afortunadamente), se ha convertido en una fortaleza indispensable para que en el mundo, la tecnología y las emociones avancen de manera saludable  y sostenible, de la mano.

Hace falta que la gente altamente sensible de un paso al frente y comience a ejercer ese liderazgo emocional que tanto necesitan las organizaciones en la actualidad. Las personas con alta sensibilidad son las idóneas para impulsar hábitos que generen bienestar laboral, y para propiciar equipos de trabajo de alto rendimiento, equilibrando sus propias cualidades con las de las personas  altamente enérgicas, altamente racionales y altamente sociables, ya que saben interpretar las emociones como nadie, pues desde que nacieron tienen la cualidad de sentirlas con toda plenitud. Así pues, aprendamos a confiar en esa profundidad de pensamiento, en esa «empatía universal» y en esa capacidad de escucha que tienen. En Créetelo estamos convencidos de que ha llegado su momento. 

Características principales de las personas con alto grado de sensibilidad

profundidad de pensamiento

Las personas muy sensibles sienten la vida como nadie, en profundidad, con plenitud, en esencia, en conexión con todo tipo de sentimientos.

Sobreestimulación

La información es absorbida sin filtros, por un sistema neuroendocrino que, en la gente sensible, parece un tren de alta velocidad. Por lo tanto hay que hacer caso a esa intuición que tienen para detectar ,con elevado índice de aciertos, los resultados a medio y largo plazo de las decisiones del momento presente.

Fuerte "Empatía universal"

La conexión con los sentimientos que hay detrás de cualquier comportamiento de la gente que le rodea, es tan intensa que a las personas fuertemente sensibles, les es prácticamente imposible "mirar hacia otro lado" y seguir su camino sin que les afecte lo que ocurre a su alrededor, por lo que detectan rápidamente cuándo en la organización se están realizando malas práxis, por ejemplo en las interacciones de los equipos y en las formas de comunicación, pudiendo advertir sobre ello para que se puedan modificar a tiempo y no generen situaciones de mayor complejidad.

CAPTAN MATICES Y SUTILEZAS AL VUELO

Esa maestría "kinestésica" innata, que agudiza sus sentidos, les hace darse cuenta, prácticamente, de todo lo que ocurre a su alrdedor, cualquier variación por mínima que sea de inflexión en la voz de su interlocutor, miradas huidizas, acusadoras, de reproche, de complicidad, de reconocimiento. Las personas altamente sensibles, cuando se les apoya o se les reconoce su labor, no dejan de verbalizar su agradecimiento por ello, un gesto que potencia el buen ambiente de trabajo. Otras veces, las personas altamente sensibles, ven cosas que no les encajan o les incomodan, algo que a menudo interiorizan discretamente. Sería muy bueno que optaran por entrenar en asertividad y autoestima, aprendiendo a ponerse en valor y dar su opinión (es normal que les cueste, son muchos los años en los que han sido "ninguneadas" sus fortalezas), ya que si lo hacen, pueden conseguir con facilidad que en la organización haya cada día más armonía, momentos de bienestar, cooperación, compromiso y motivación del talento.